domingo, 16 de octubre de 2016

CABEZA DE CALABAZA (Cuento infantil)

Hola a todos los amigos que nos leen, como bien ya iniciamos con las festividades de Halloween o día de muertos, aunque en nuestro país la costumbre más arraigada a celebrar es la celebración del "Día de Muertos" la verdad es que no podemos olvidar que los Estados fronterizos comparten un poco de la cultura Estadounidense y también tienden a celebrar Halloween, vivimos en un mundo globalizado y nuestros niños no solo salen a pedir "calaverita" también piden "Halloween" que es el equivalente.

En fin no me pienso meter en cuestiones culturales debido a que respeto la infinidad de creencias incluso si no decides celebrar día de muertos o Halloween, en lo personal soy muy creyente de estas fechas considero importante inculcarle a Mateo un buen recuerdo por sus ancestros pero además puede divertirse disfrazándose o leyendo historias de terror, finalmente ¿Quién no lo hizo de niño? 

Por lo anterior decidí compilar algunas historias de terror para niños, en especial en estas fechas tienden a pedirles algunas en las escuelas, bien puedes leerlas a tus niños una rica noche mientras toman su chocolate.
 Si te sirven aquí están :

CABEZA DE CALABAZA.

En una destartalada granja perdida en las profundidades de un oscuro bosque vivía una vieja bruja, de las de sombrero picudo, nariz verrugosa y dentadura destartalada que se llamaba Mombi. 

La bruja tenía a su cargo un niñito llamado Tip, al que obligaba a hacer todas las tareas del hogar: muñir la vaca cuatro cuernos, cosechar los campos de maíz o cultivar las calabazas y si alguna vez el pobre Tip se retrasaba en sus quehaceres, mombi entraba en cólera y amenazaba con convertirlo en una estatua de jardín. Tip era tan desgraciado que lo que más deseaba en el mundo era escapar de aquella granja.
En Halloween, la noche de brujas, Mombi siempre acudía a un aquelarre donde compartía pociones con sus compañeras de oficio. Tip se quedaba solo en la granja, encerrado por un hechizo que hacía que nadie pudiese entrar ni salir del lugar.  Aquel día, después de haber hecho sus tareas, se quedó sentado en el porche de la granja, mirando el montón de calabazas que había recogido… cuando una idea le iluminó el rostro. Se le había ocurrido una forma perfecta de escapar de las garras de la bruja malvada.
Cogió la calabaza más grande del montón y talló en ella un rostro espeluznante, con ojos redondos muy expresivos y la nariz como un triángulo afilado. La boca mostraba una sonrisa macabra.
Tip cogió su obra con ambas manos y la examinó con ojo crítico. Sí, aquel rostro daba miedo. En el bosque, seleccionó un tronco y cuatro ramas delgadas y alargadas, y volvió al porche de la granja. Con la madera que había traído confeccionó el cuerpo de una persona: ramas servían de extremidades que salían del cuerpo.
Afiló con una navajita la parte superior del tronco y en ella ensartó la cabeza de calabaza que tan cuidadosamente había tallado: aquella criatura parecía un hombre de verdad… aunque un hombre terrorífico.

El niño vistió al hombre cabeza de calabaza con una americana vieja y unos pantalones morados y lo llevó a un recodo del camino por el que tenía que volver la anciana bruja Mombi. Así, cuando ésta doblase la esquina del sendero se pegaría de bruces contra aquel terrorífico visitante y se llevaría un susto de muerte. Tip aprovecharía la sorpresa para escapar, ya que Mombi habría anulado el hechizo que le impedía salir de la granja cuando llegara. Tip se escondió tras unos arbustos, preparado para huir.
Cabeza de calabaza esperó con la paciencia de los objetos inanimados a que la vieja Mombi doblase el recodo, y cuando lo hizo… ¡no pasó nada! La bruja acababa de llegar de un aquelarre, en el que había confraternizado con los peores magos,  brujas y demonios del país, por lo que la visión de aquella calabaza tallada ni la asustó, ni le puso el vello de punta ni la piel de gallina.
La bruja enseguida imaginó que Tip la había querido aterrorizar para escapar, por lo que decidió castigar al chico: sacó unos polvos mágicos que había comprado en el aquelarre y que dotaban de vida a los objetos inanimados. Tras espolvorear la cabeza de calabaza, el hombre de piernas y brazos hechos con ramas se desperezó, bostezó con aquella boca sonriente y colmilluda y miró a su alrededor, como si intentara averiguar dónde se encontraba.
-       ¡Encierra al niño en el corral ¡ - Ordenó Mombia Cabeza de Calabaza, señalando hacia Tip, sorprendido al ver a su criatura cobrar vida.

Cabeza de calabaza, que tenía piernas pero no rodillas, caminó patosamente hacia Tip y éste, aterrorizado de o que aquel engendro podría hacerle echó a correr por el sendero, pasó al lado de la bruja y casi sin darse cuenta, escapó de la granja.
Cabeza de calabaza lo siguió hasta que amaneció y cuando Tip se sentó a descansar lo atrapó. Pero al darse cuenta de que aquel niño era el que lo había creado, el que había tallado su cabeza y el que había construido su cuerpo con la madera del bosque, Cabeza de calabaza no le hizo ningún mal, sino que los dos se fueron juntos a vivir aventuras por el mundo, lejos de la malvada bruja Mombi, y Tip nunca más se sintió solo pues tenía al mejor amigo a su lado.


Tomado del libro: “Cuentos de Halloween, 13 historias escalofriantes para pasártelo de miedo” Ed. Biblok.

Espero les haya gustado mucho. Saluditos fríos y terroríficos a todos. 

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